
Francisco Ávila
(a elegir), 45. Barcelona.
2009 ha sido un tobogán. Pensaba que con el tiempo estaba vacunado contra los conflictos laborales-familiares, pero desafortunadamente me he llevado demasiados líos a casa. Intuyo que los problemas no han hecho nada más que empezar.
Me molestan aquellos que han nacido directivos, que no tienen sensibilidad por el día a día y cuya única preocupación se centra en que la ensalada de números tenga buen gusto. Al final se demuestra que un discreto vinagre de Módena puede esconder los defectos de la peor escarola.
Crisis por el norte, por el sur, por el este y por el oeste. Esta vez la hemos sentido todos, más cerca o más lejos, pero la hemos notado. Por contra, se ha demostrado la incapacidad de los gobernantes para buscar soluciones, más allá de los parches (Plan E) y de las cacareadas políticas de protección social que en el fondo son cortinas de humo.
Lo del Barça ha sido de sueño. No creo que sea irrepetible, es que era impensable. Jugar tan bien y ganar, parecían conceptos antagónicos en el mundo del fútbol, hasta que ha llegado Pep Guardiola y le dado un revolcón al sistema.
Cuando ves que en un año te has quedado con la mitad de efectivos en tu equipo de trabajo y que, además, tenemos que estar para otros menesteres, te quedas sin alternativas. Evidentemente Barcelona no es Mérida, cuatro no es lo mismo que seis y los meses tienen, al menos, cuatro fines de semana. Las cuentas no me salen.
Me aburre el periodismo declarativo, ese que está en boga especialmente en el ámbito político. Una de mis mayores alegrías para 2010 será pasarles a la sección política a la perla de Laporta, será el mejor traspaso de la historia.
Las elecciones a la presidencia del Barça serán otra oportunidad para comprobar la proximidad de los popes con el pueblo llano. Va a ser divertido tener que lidiar con Sandro, Alfons, Jaume o Xavier, a los que creerás tener en tu mano durante unos meses. Después la realidad te devora, si te he visto no te acuerdo, y se impondrá la política del kleenex.
Empezaré el año en Lisboa. Hace tiempo que tenía ganas de perderme por sus calles y ahora lo haré. Ginjinhas, galaos y esa mezcla de antiguo y moderno que tan bien vende.
Me encantó el viaje estival por la Toscana. Viajar en grupo, aunque pueda parecer lo contrario, ofrece más ventajas que inconvenientes. La convivencia fue enriquecedora y me encantaría repetir la experiencia, siempre que haya candidatos, claro.
No acierto a adivinar cómo será 2010 para mí, dejando de lado lo laboral, por supuesto. En lo personal, me gustaría pasar más tiempo con las mías, disfrutar más de los que tengo a mi lado y también de mis amigos.
¿Buenos propósitos para el nuevo año? Los problemas articulares y los lumbares me impiden hacer el deporte que mi sistema nervioso necesita para equilibrarme. Intentaré exprimirme en la bici y mejorar con el pádel. Intentar no es conseguir, aviso.
Me he sentido muy arropado por Lucy y por mis amigos. Aunque con nos vemos -con los amigos, claro- menos de lo deseado, siempre los noto cercanos. Y qué coño, les haré caso, por qué correr tras tu sombra cuando es mejo caminar con ella. Carpe Diem!
El concepto del post es el utilizado por Esquire en sus magníficos "En esto creo".
Este es el texto 1.611 desde el nacimiento de 'Margaritas Caprichosas' y ya sé que he bajado el pistón con respecto a otros años, porque es el 309 del año. En 2008 aparecí en 377 ocasiones; en 2007 escribí 352 posts; en 2006 me prodigué más (379) y en 2005 me estrené con 195 articulillos.
Gracias a los que estáis al otro lado y me animáis con este proyecto. Ah, un momento, me acaban de pasar un anuncio que hará fortuna: "La feina ben feta és el secret de l'éxit". Feliz 2010 para todos.
La foto es de Andreu Dalmau.




El debate está servido. El Barça funciona a las mil maravillas sin Ronaldinho, un tipo que, por lo visto en el pasado y en la actualidad, no genera buenas vibraciones en el vestuario. ¿Ha llegado el momento de vender al crack brasileño? Atendiendo al pasado, la respuesta es un SI ROTUNDO. 

